02.09 Book fotográfico
Desde nuestro prisma, una buena foto debe sacar a la superficie lo que se esconde dentro, la verdadera naturaleza de lo que se fotografíe. Por eso me gusta fotografiar personas; se establece una conexión, un lenguaje casi instintivo que te dice cuándo apretar el botón para desvelar ese verdadero yo, que casi nadie conoce, pero que todo el mundo reconoce.
Trabajar con una actriz es cómo tener veinte personas en una sesión, veinte juegos, veinte carácteres, veinte estilos que conceptualizamos con antelación en el estudio para luego decirle a María en la sesión: Sé mala, o sé salvaje, cambia, cambia, cambia!!
Y este fue el resultado en unas horitas de sesión y mucho mucho frío.
